Tema 4: La desamortización, elemento transformador del Estado Liberal. Grupo I - S XIX- 1931. Práctica
1. Analiza la gráfica y explica el concepto y los objetivos generales de la desamortización. (1 punto)
● Analiza la gráfica de forma adecuada: tipo de gráfico, datos y leyenda
● Explica el concepto de desamortización
● Plantea el objetivo general y los mecanismos del proceso.
● Alude a planteamientos diferenciados que se realizaron en las Cortes en algún momento: Flórez Estrada y la fallida reforma agraria
2. Compara a través de la gráfica las desamortizaciones de Mendizábal y Madoz, indicando cuáles fueron los objetivos específicos de cada una de ellas. (2 puntos)
● Ubica la cuestión en sus coordenadas espacio-temporales.
● Establece las diferencias entre ambas desamortizaciones, teniendo en cuenta:
o La cronología y momento histórico de cada una.
o La finalidad u objetivos de cada desamortización.
o De qué forma y a qué grupos sociales afectó.
o Las consecuencias que trajo consigo cada una de ellas.
Corrección ortográfica (0,5 puntos)
Conceptos relacionados: Propiedad vinculada, Latifundio.
La desamortización fue un proceso clave en la historia de España durante el siglo XIX, centrado en la expropiación y venta de bienes eclesiásticos y de otras instituciones que se consideraban "manos muertas", es decir, propiedades que no podían ser vendidas ni divididas y que, en gran parte, pertenecían a la Iglesia o a instituciones municipales. Este proceso buscaba transferir estos bienes a propietarios privados para dinamizar la economía y modernizar la estructura agraria del país.
La gráfica analizada es un gráfico de barras que muestra la cantidad de bienes eclesiásticos y civiles vendidos en diferentes periodos de tiempo, en millones de reales de vellón. Las barras grises representan los bienes eclesiásticos, principalmente tierras de la Iglesia, mientras que las barras negras indican bienes civiles, que incluyen propiedades de particulares o de municipios. En el periodo de 1836-1844, correspondiente a la desamortización de Mendizábal, la venta de bienes eclesiásticos alcanza un valor notable, cercano a los 3.200 millones de reales. Entre 1845-1854, el volumen de ventas disminuye drásticamente para ambos tipos de bienes, con un ligero repunte en 1855-1856. El periodo de 1858-1867 muestra un incremento importante en la venta de bienes civiles, alcanzando casi los 3.000 millones de reales y superando las ventas de bienes eclesiásticos.
El objetivo general de la desamortización fue reducir la deuda pública del Estado y lograr que las tierras fueran productivas, al ponerlas en manos de propietarios privados que las trabajarían o invertirían en ellas. Además, se buscaba debilitar el poder de la Iglesia y otras instituciones tradicionales que controlaban grandes extensiones de tierras improductivas.
Para lograrlo, se procedió a la confiscación de propiedades, que luego fueron vendidas en subastas públicas abiertas a diferentes compradores. Sin embargo, la falta de acceso al crédito impidió a muchos campesinos participar en estas subastas, lo cual resultó en la adquisición de tierras por parte de la burguesía y sectores acomodados. Parte de los ingresos generados fue destinado a reducir la deuda pública de España.
Dentro de las Cortes, surgieron ideas alternativas respecto a la gestión de las tierras desamortizadas. Destacó la propuesta de Álvaro Flórez Estrada, quien defendía una reforma agraria en la que la tierra se distribuyera equitativamente para que los campesinos pudieran beneficiarse de ella. Flórez Estrada consideraba que la raíz del problema era la concentración de tierras en pocas manos, lo que perpetuaba la desigualdad social y la pobreza rural. Sin embargo, sus ideas no fueron implementadas y el proceso de desamortización acabó beneficiando principalmente a los sectores burgueses y adinerados.
La desamortización de Mendizábal, iniciada en 1836, se enmarca en el contexto de la primera guerra carlista y de las reformas liberales del trienio progresista. Esta fase del proceso buscaba debilitar a la Iglesia y obtener fondos para financiar la guerra contra los carlistas. La gráfica muestra que en el periodo de 1836-1844, correspondiente a Mendizábal, se alcanzó un volumen alto de ventas de bienes eclesiásticos. En cambio, la desamortización de Madoz, iniciada en 1855, se desarrolló en un periodo de mayor estabilidad política bajo el reinado de Isabel II. Este proceso pretendía ampliar la desamortización a bienes civiles y municipales, y los fondos recaudados se destinaron a la construcción de infraestructuras, especialmente ferroviarias, como parte de los esfuerzos de modernización del Estado liberal. La gráfica refleja un aumento en las ventas de bienes civiles en el periodo 1858-1867, cuando alcanzan su mayor volumen.
En cuanto a los grupos sociales afectados, la desamortización de Mendizábal impactó principalmente a la Iglesia católica, al expropiar sus tierras y reducir su poder económico, mientras que los campesinos y arrendatarios no pudieron acceder a la propiedad de estas tierras, quedando la mayor parte en manos de la burguesía y de sectores urbanos con capacidad para invertir. En la etapa de Madoz, el proceso se extendió a bienes municipales, incluyendo tierras comunales que eran esenciales para la subsistencia de muchos campesinos. Esto perjudicó especialmente a los jornaleros y sectores rurales, que perdieron acceso a bienes comunes que les proporcionaban recursos básicos, mientras que los sectores más adinerados compraron las propiedades expropiadas.
Entre las principales consecuencias de la desamortización de Mendizábal se encuentran la financiación de la guerra carlista, la reducción de la deuda pública y el debilitamiento de la influencia de la Iglesia. Sin embargo, la falta de redistribución de la tierra significó que los campesinos continuarán excluidos del acceso a la propiedad agraria. En el caso de la desamortización de Madoz, los fondos obtenidos contribuyeron a financiar el desarrollo de infraestructuras, especialmente el ferrocarril, impulsando el crecimiento económico en ciertas áreas. No obstante, la desaparición de tierras comunales afectó gravemente a los sectores rurales más pobres y consolidó la estructura de grandes propiedades, limitando las oportunidades para los campesinos y generando tensiones sociales.
Las desamortizaciones, tanto en la fase de Mendizábal como en la de Madoz, fueron un proceso que, pese a sus objetivos de modernización y saneamiento económico, terminó beneficiando principalmente a los sectores burgueses y adinerados. La falta de una redistribución equitativa de la tierra perpetuó una estructura agraria desigual y consolidó los problemas sociales del mundo rural, que se mantuvieron como una fuente de conflictos a lo largo del tiempo en la historia de España.
Conceptos Relacionados
1. Propiedad Vinculada:
○ La propiedad vinculada hace referencia a las tierras o bienes que no podían ser vendidos, divididos ni transferidos libremente, ya que estaban "vinculados" a una institución o a una familia noble. Estos bienes solían pertenecer a la Iglesia (bienes eclesiásticos) o a la nobleza y permanecían en manos de las mismas instituciones o familias a lo largo de las generaciones.
○ La desamortización se enfocó en eliminar este tipo de propiedades vinculadas para liberarlas y permitir su venta en el mercado, con el objetivo de dinamizar la economía y transferir esos bienes a la propiedad privada, promoviendo la creación de una clase de propietarios privados.
○ En la práctica, sin embargo, estas tierras no fueron adquiridas por campesinos, sino por la burguesía y los sectores más pudientes, lo que perpetuó en muchos casos el problema de la concentración de la tierra.
2. Latifundio:
○ El latifundio es una gran extensión de tierra perteneciente a un solo propietario. Este sistema de grandes propiedades ha sido históricamente característico de varias regiones de España, especialmente en el sur (Andalucía y Extremadura), donde gran parte de la tierra se encontraba en manos de pocos terratenientes.
○ A pesar de que uno de los objetivos implícitos de la desamortización era modernizar la estructura agraria, en muchas áreas el proceso fortaleció el sistema de latifundios. Las propiedades que antes pertenecían a la Iglesia o a los municipios fueron compradas por individuos de clase alta, consolidando aún más las grandes fincas y limitando el acceso a la tierra para los campesinos.
○ El latifundio como sistema agrario tuvo consecuencias negativas para el desarrollo rural en España, perpetuando la desigualdad y la pobreza en el campo, dado que muchos campesinos quedaron relegados al estatus de jornaleros sin tierra.

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